miércoles, 5 de septiembre de 2012

PLAN DE VIDA CRISTIANA PARA EL QUE QUIERA SERVIR A DIOS Y SANTIFICARSE



Nuestra Señora reina de los Cielos
Normas generales y obligatorias.

  1. No dejes pasar mucho tiempo sin encomendarte de alguna manera a Dios
  2. No dejes la Misa en días de precepto aunque para ello tengas que hacer algún sacrificio.
  3. Cumple con la Confesión y Comunión Pascual
  4. Evita todo pecado mortal
Obras recomendables

  1. Oye Misa, si puedes, todos los días
  2. Recibe los Sacramentos cada ocho o quince días
  3. Reza cada día el Rosario en familia
  4. Lee con frecuencia algún libro devoto
  5. Visita todos los días a Jesús Sacramentado
Para perfeccionarse másJesús con los apostoles en el mar de Galilea

  1. Procura hacer cada día un poco de meditación
  2. Mira de tener un confesor fijo y de que no te falte director espiritual a quien manifestar tus adelantos o retrasos en la vida del espíritu
  3. Procura tener cada mes un día de retiro espiritual que te sirva como de preparación para la muerte
  4. Practica todos los años los Ejercicios Espirituales con grande deseo de aprovecharte. Si los puedes hacer en completo retiro, mucho mejor
  5. Haz obras de caridad, como visitar a los enfermos, socorrer a los pobres, etc.
  6. No olvides nunca la presencia de Dios.

Creer en Jesús para poder conocerlo


Palabras de Benedicto XVI en el Ángelus



¡Queridos hermanos y hermanas!
En el discurso sobre el "pan de vida" que Jesús pronunció en la sinagoga de Cafarnaúm después de alimentar a miles de personas con cinco panes y dos peces, el evangelio nos presenta la reacción de los discípulos a ese discurso, una reacción que fue el mismo Cristo, de manera consciente, quien lo provocó. En primer lugar, el evangelista Juan --que estaba presente junto con los demás apóstoles--, refiere que "desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él" (Jn 6,66). ¿Por qué? Debido a que no creyeron en las palabras de Jesús cuando dijo: Yo soy el pan vivo bajado del cielo, el que come mi carne y bebe mi sangre vivirá para siempre (cf. Jn 6,51.54); ciertamente que eran palabras difíciles de aceptar en ese momento. Esta revelación fue incomprensible para ellos, porque la entendían en sentido material, cuando en esas palabras se preanunciaba el misterio pascual de Jesús, mediante el cual Él se entregaría por la salvación del mundo: la nueva presencia en la Sagrada Eucaristía.
Al ver que muchos de sus discípulos se iban, Jesús le dijo a los Apóstoles: "¿También ustedes quieren marcharse?" (Jn. 6,67). Como en otros casos, es Pedro quien responde en nombre de los Doce: "Señor, ¿a quién vamos a ir? --También nosotros podemos reflexionar: ¿a quién iremos?-- Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios" (Jn. 6,68-69).
Sobre este pasaje tenemos un bellísimo comentario de san Agustín, que dice: "¿Ven cómo Pedro, por la gracia de Dios, por inspiración del Espíritu Santo, entendió? ¿Por qué sucedió? Debido a que ha creído. Tú tienes palabras de vida eterna. Tú, que nos das la vida eterna, ofreciéndonos tu cuerpo (resucitado) y tu sangre (a Tí mismo). Y nosotros hemos creído y conocido. Él no dice: hemos conocido y después creído, sino, hemos creído y después conocido.
Hemos creído para poder conocer; Si, en efecto, hubiéramos querido conocer antes de creer, no hubiéramos sido capaces ni de conocer ni de creer. ¿Qué cosa hemos creído y qué cosa hemos conocido? Que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, por tanto, tú eres la misma vida eterna, y en la carne y en la la sangre nos das de lo que tú mismo eres" (Comentario al Evangelio de Juan, 27, 9). Así lo dijo san Agustín en esta prédica a sus fieles.
Por último, Jesús sabía que incluso entre los doce apóstoles había uno que no creía: Judas. También Judas pudo haberse ido, como lo hicieron muchos discípulos; es más, tendría que haberse ido si hubiese sido honesto. En cambio, se quedó con Jesús. Permaneció no por fe, no por amor, sino con la secreta intención de vengarse del Maestro. ¿Por qué? Debido a que Judas se sintió traicionado por Jesús, y decidió que a su vez lo iba a traicionar. Judas era un zelote, y quería un Mesías triunfante, que guiase una revuelta contra los romanos. Jesús había decepcionado las expectativas. El problema es que Judas no se fue, y su fallo más grave fue la mentira, que es la marca del diablo. Por eso Jesús dijo a los Doce: "Uno de ustedes es un diablo" (Jn. 6,70).
Pidamos a la Virgen María, que nos ayude a creer en Jesús, como san Pedro, y a ser siempre honestos con Él y con todos.

Domingo 23 Ciclo B


Primera lectura

Isaías 35, 4-7

Díganles a los que están asustados: «Calma, no tengan miedo, porque ya viene su Dios a vengarse, a darles a ellos su merecido; él mismo viene a salvarlos a ustedes.» Entonces los ojos de los ciegos se despegarán, y los oídos de los sordos se abrirán,  los cojos saltarán como cabritos y la lengua de los mudos gritará de alegría. Porque en el desierto brotarán chorros de agua, que correrán como ríos por la superficie.  La tierra ardiente se convertirá en una laguna, y el suelo sediento se llenará de vertientes. Las cuevas donde dormían los lobos se taparán con cañas y juncos...

El profeta Isaías, anuncia lo que ha de suceder en el mundo espiritual, después de la llegada del Mesías o Salvador. Es Dios en persona el que viene a salvar. No envía a otros, sino que Dios mismo se hace hombre y llega en persona  a traer la salvación. Es Jesús, el Salvador. Los milagros de Jesús van dando cumplimiento a este anuncio del profeta: hace ver a los ciegos, hace oir a los sordos (como el del Evangelio de hoy) hace hablar a los mudos y cura a los paralíticos. Y las almas que antes eran estériles y secas como desiertos y páramos y estepas se convertiran en fuentes de aguas vivas que saltan hasta la vida eterna, según lo dijo el mismo Jesucristo (Jn. 4, 14).
Después de la venida del redentor, sí que se puede repetir a los creyentes la primera frase de la lectura de hoy: Díganles a los que están asustados: «Calma, no tengan miedo, o aquello que repetía San Pablo:  "Si Dios está con nosotros, ¿Quién podrá contra nosotros?". Dios que nos dió a su propio Hijo, ¿que ayuda nos podrá negar ahora?

Salmo

Sal. 146 (145), 1 - 10
              [1] ¡Aleluya! ¡Alaba al Señor, alma mía! [2] Mientras viva yo quiero alabar al Señor, quiero salmodiar para el Señor mientras exista. [3] No pongas tucconfianza en los que mandan, ni en el mortal, que no puede salvarte; [4] no bien se le va el alma, vuelve al polvo, y ese día se acaban sus proyectos.   [5] Dichoso aquel que al Dios de Jacob tiene de ayuda y pone su esperanza en el Señor, su Dios, [6] en el que hizo los cielos y la tierra, el mar y todo cuanto ellos encierran. El su lealtad conserva siempre, [7] y su justicia da a los oprimidos, proporciona su pan a los hambrientos.   El Señor deja libres a los presos. [8] el Señor da la vista a los ciegos, el Señor endereza a los encorvados, el Señor ama a los justos; [9] da el Señor protección al forastero, y reanima al huérfano y a la viuda, mas desvía el camino de los malvados. [10] El Señor reina para siempre, tu Dios, Sión, de generación en generación. ¡Aleluya!   

El Salmo que recitamos hoy, va recordando como Dios repite los portentos y prodigios que anuncia la Primera Lectura:   el Señor da la vista a los ciegos, el Señor endereza a los encorvados etc. Y esto lo hace más de manera Espiritual, que de manera material.

Segunda Lectura 

Stgo. 2, 1-5.
[1] Hermanos, si realmente creen en Jesús, nuestro Señor, el Cristo glorioso, no hagan diferencias entre personas. [2] Supongamos que entra en su asamblea un hombre muy bien vestido y con un anillo de oro y entra también un pobre con ropas sucias, [3] y ustedes se deshacen en atenciones con el hombre bien vestido. Le dicen: «Tome este asiento, que es muy bueno», mientras que al pobre le dicen: «Quédate de pie», o bien: «Siéntate en el suelo a mis pies». [4] Díganme, ¿no sería hacer diferencias y hacerlas con criterios pésimos? [5] Miren, hermanos, ¿acaso no ha escogido Dios a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en la fe? ¿No les dará el reino que prometió a quienes lo aman? 

Esto que critica el apóstol se sigue haciendo ahora. Llega un rico muy bien vestido, con carro lujoso y se le atiende enseguida. Llega el pobre andrajoso y se le deja esperar ahi a un lado,como alguien que estorba y no agrada. Pero Santiago nos recuerda que hacer esta distinción odiosa, no esta bien en los que siguen a Jesucristo, por que Dios escogió a los pobres para hacerlos ricos en la fe, como los12 apóstoles que eran gente muy pobre, pero cambiaron al mundo llevando por todas partes las riquezas del la fe en Jesucristo.

Seria impresionante que a nosotros los creyentes nos filmaran una película cuando estamos atendiendo al público - Se vería que a los pobres los vamos atendiendo friamente, a la carrera casi con desprecio. En cambio, tan pronto como aparece una persona lujosamente vestida (que llega quizá en un auto último modelo), inmediatamente cambia nuestro modo de atender: ¡Ahí sí que derrochamos atenciones! - Entonces, ¿a quíen rendimos honores al tratar a la gente? ¿al dinero, al lujo, a la alta clase social? ¿o a Cristo que está representado en cada persona pobre?
Cuando ésta película aparezca ante el trono del Juicio de Dios, a la hora de la sentencia final, quizá nos vamos a quedar aterrados al ver que lo que el apóstol Santiago tanto reprochaba, nosotros lo seguimos haciendo.  Señor, ¿que hacer para no seguir obrando de esta manera? ¡Ilumínanos Tú!

Evangelio:

Mc. 7, 31-37.
31.Saliendo de las tierras de Tiro, Jesús pasó por Sidón y, dando la vuelta al lago de Galilea, llegó al territorio de la Decápolis.
32.Allí le presentaron un sordo que hablaba con dificultad, y le pidieron que le impusiera la mano.
33.Jesús lo apartó de la gente, le metió los dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua.
34.En seguida levantó los ojos al cielo, suspiró y dijo: «Effetá», que quiere decir: «Abrete. »
35.Al instante se le abrieron los oídos, le desapareció el defecto de la lengua y comenzó a hablar correctamente.
36.Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie, pero cuanto más insistía, tanto más ellos lo publicaban.
37.Estaban fuera de sí y decían muy asombrados: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»

Los milagros de Jesús nos enseñan quizá tanto como sus sermones. Hay que  buscar enseñanzas en los milagros. El milagro de hoy debe ser para cada uno un llamamiento para conmovernos ante los que sufren. El sordomudo es un incomunicado: no oye, no habla, Está aislado en su soledad. El poder comunicarse con los demás es un gran Don de Dios que hay que agradecerle frecuentemente. No comunicarse es empobrecerse. "Aislarse es disminuirse" dice el Concilio Vaticano. No comunicarse es dejar tesoros sin compartir. Por eso Jesús se conmovió ante el sordomudo.

Encuentro con la Biblia

¿Cómo el católico tiene que acercarse a la Palabra de Dios? No con los ojos del científico o del filósofo sino con la mirada del creyente; no buscando conocimientos humanos, sino la sabiduría del Espíritu. ¿Y todo esto para que? Para vivir a la manera de Dios.

Conocimiento Sapiencial.


Aquí esta la clave de todo.¿Para qué quiero conocer la Biblia? Para descubrir a Dios, acercarme a Él y tratar de vivir a su manera. Es que el mundo de Dios me fascina, me sugestiona y atrae irresistiblemente. Por eso acudo a Biblia.

Todo lo demás para mí es secundario y me interesa en la medida que me ayuda para conseguir esto, que es lo principal. En el fondo lo que busco en la Biblia es la vida. (Jn. 5, 39; 10, 10b) Quiero vivir, quiero ser feliz, estoy convencido de que en la Biblia podré encontrar el secreto para lograr esto. "Señor, por tu palabra dame vida" (Sal. 119 [118], 37).


martes, 4 de septiembre de 2012

Clasificación de los Salmos

Clasificación por su contenido:


  1. Salmos de alabanza: 8,  19, 29, 33, 100, 103, 104, 111, 113, 114, 117, 135, 136, 145, 147, 148, 149, 150.
  2. Salmos de la Realeza de YHWH: 47, 93, 96, 97, 98, 99.
  3. Cánticos de Sión: 46, 48, 76, 84, 78, 122.
  4. Salmos individuales de súplica: 5, 6, 13, 17, 22, 25, 26, 28, 31, 35, 36, 38, 39, 42, 43, 51, 54, 55, 56, 57, 59, 61, 63, 64, 69, 70, 71, 86, 88, 102, 109, 120, 130, 140, 141, 143.
  5. Salmos individuales de confianza: 3, 4, 11, 16, 23, 27, 62, 121, 131.
  6. Salmos individuales de acción de gracias: 9, 10, 30, 32, 34, 40, 92, 107, 116, 138.
  7. Salmos penitenciales (arrepentimiento): 6, 32, 38, 51, 102, 130, 143.

Rezo y canto de los Salmos

Instrucciones para el salmista:
Al inicio, el encargado de dirigir cada salmo, hará una breve introducción o monición, para introducir en la meditación del salmo.
Al final puede escoger entre distintas modalidades para meditar los salmos como se puede ver a continuacion:

El esquema para orar con los salmos puede ser el siguiente:
  1. Salmo de alabanza
  2. Canto de alabanza
  3. Salmo de Acción de Gracias
Los Salmos se pueden recitar o entonar de distintas maneras:

  1. Participativamente (un versiculo cada partipante)
  2. Alternadamente (Un versiculo el que dirije y otro versiculo el pueblo según se cante o se recirte)
  3. Todos juntos
  4. En dos coros
Modalidades para meditar los Salmos

Una vez recitados o entonados los Salmos, pueden meditarse escogiendo algunas de estas modalidades:

a) Lectio Divinae
  1. ¿Que dice el Salmo?
  2. ¿Que me dice a mi hoy?
  3. ¿A que me invita?
  4. ¿Que me hace decir?
b) Resonancia

Consiste en decir en voz alta aquella partecita del texto Bíblico que más me llamo la atención, dejando un tiempo razonable entre una intervención y otra.

c) Transformando el texto Sagrado en oración

Consiste en leer en voz alta una frase que llamó la atención, transformandola en una oración,
 
que puede ser de alabanza, acción de gracias, petición, etc. Se responde según la modalidad de la oración: Te alabamos Señor y te damos gracias; Te lo pedimos Señor; según sea el caso.

Inicia Departamentro de Pastoral Bíblica en Puebla

Biblia para todo, Biblia para todos

Todo con la Biblia, nada sin la Biblia.

Este domingo 2 de Septiembre de 2012, dió inicio el departamento de Pastoral Bíblica del Movimiento Eclesial Apóstoles de la Palabra en la Ciudad de Puebla; en el marco de la Reunìón Regional de la Zona Centro, que dirigió el Hno. Fidencio Sanpedro Zarate.